HOLA!

Bienvenido a mi blog, es la primera experiencia que tengo publicando algunos de mis escritos... espero te gusten!!! Coméntame algunas sugerencias para tenerlas en cuenta... Qué tengas buen día :)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Charla Maestro Fernando Savater... (Reflexión)

[Sábado 4 de Agosto de 2010, Teatro Lido]

Es mucho más fácil enseñar un proceso químico con todas sus complejidades a un joven de 17 años que a un niño de cinco; pero es mucho menos complicado que el pequeño entienda lo que está bien o mal y lo asuma como verdad absoluta a que alguien mucho mayor lo haga. Es irónico que sea menos complejo para un adulto aprender a vivir que alguna teoría académica; pero es fácil dar una respuesta a este cuestionamiento, entre más se vive, el mundo se hace más grande; entre más se saben cosas, se es más consciente de lo se ignora.

Podríamos decir que entre más conocimiento tengamos, más somos esclavos de la ignorancia; pero hay ignorancia buena y otra que nos hace merecedores de títulos despectivos. Podremos ser libres sabiendo que se puede vivir sin saber hablar Letón pero no dejando de conocer las pautas de la sociedad en la que vivimos, de las cuales se aprende no sólo de forma práctica, también leyendo; y aún no hay que leer necesariamente cosas trascendentales para aprovechar realmente la lectura.

La lectura a través del tiempo podrá cambiar de forma, pero no de fondo. Además de ser una realidad biológica, el hombre también es una realidad cultural… él escribe y lee sobre lo que le interesa; por ejemplo, de su vida. Leyendo los aportes de otras personas, podremos aprender de ellos y dar los nuestros para que esa cadena se nutra infinitamente; llegando a ser maestros civilizados y civilizadores, recibiendo pero aportando más…

“Saber nos ata a la ignorancia, leer nos libera de ella” Carolina Abril


Fernando Savater en la Universidad EAFIT - Medellín

miércoles, 24 de noviembre de 2010

PRODUCTO VENDIDO: el estilo de vida

Hubo un gran economista llamado Adam Smith que habló de algo llamado la mano invisible. Esa mano controla el mercado, cómo funciona, los precios, lo que se vende, lo que se compra; con el fin de que exista un mercado en equilibrio: todo lo que se vende se compre y todo lo que se necesite se venda. Esa mano invisible sustituye los gobiernos pues ella es la que realmente controla todo.

En este orden de ideas, se le debe dar total credibilidad a ese concepto; pues las corporaciones son las únicas instituciones que no actúan bajo el mando de gobiernos, ni religiones, bienes comunes y ninguna otra fuerza socialmente influyente.

En la mayoría de los casos (Coca-Cola por ejemplo) estas corporaciones son más grandes que muchos países; gran parte de su inversión se destina a capturar el comportamiento de las personas y obtener como ganancia un ejército de consumidores masivos; crean necesidades, vicios, intereses, ilusiones… El objetivo del mercadeo es eso: lograr posicionarse en la mente del consumidor. Para ellos es totalmente válido sobornar la conciencia social con la imagen de un producto biodegradable (que no lo es), o con una donación que realmente salió del bolsillo del mismo consumidor.

Detrás de esta trampa mercantil donde la presa camina fielmente detrás de su adicción, están estas instituciones; pero quienes las manejan, convencidos que trabajar en ellas les ofrecerá un mejor salario, prestigio, estabilidad… son quienes mueven cada uno de los dedos de la mano invisible tratando de escoger la puerta correcta para abrir, las más codiciada: El Poder. Poder tener más, poder llegar más allá, poder hacer lo que quieran, poder vender, poder comprar, poder crecer, poder arrasar con todo…

El hombre viene con una idea de progreso, pero ese progreso no es evolución, la evolución crea, el progreso destruye. Para las corporaciones las catástrofes son sinónimo de oportunidad; posiblemente una oportunidad de progresar, pero no de evolucionar; todas las guerras actuales se deben a ese mal-llamado progreso.

Son un monstruo que arrasa con todo lo que tocan, no importa el lugar, hasta el espacio han llegado!

ARQUITECTA DE PAPEL Y ALGO MÁS...

Caminando en la historia, llevando de la mano la fuerza que llevó al clan femenino a su liberación; tropezándonos con las movilizaciones y movimientos femeniles, con la aprobación del divorcio y del aborto, nos encontramos con un camino menos lleno de piedras y ataduras. La mujer ha crecido no como mujer sino como individuo, como persona que sabe y puede hacer, incluso mucho mejor, lo que otros ya hacían.

Gracias a que ellas son ellas y no ellos; tienen un instinto administrativo más poderoso, donde sus habilidades, roles y funciones van un paso adelante del de aquellos que algunas veces han aportado muchos aciertos pero también fracasado algunas veces. 

No solamente se administran empresas o países; los artistas también deben planear, organizar, controlar y dirigir sus proyectos. Tomando como gran ejemplo de esta analogía me halaga nombrar a la prestigiosa arquitecta iraquí Zaha Hadid, una de las principales figuras de la arquitectura contemporánea mundial, catalogada por Forbes (World’s Business Leaders) como una de las 100 mujeres más influyentes en el mundo, ganadora en el 2004 del Premio Pritzker (equivalente al Nobel de Arquitectura) siendo la única mujer que lo ha recibido; también ha sido merecedora de otro de los premios más codiciados en Europa, el Mies van der Rohe.


Todos sus proyectos siempre sobrepasaban las expectativas de los concursos, ganaba pero construían otros pues según los jueces sus ideas eran inmaterializables; la catalogaban como –la arquitecta de papel-. Aunque no había construido nada, era solicitada por las mejores universidades. Ella decía: “No he construido, a pesar de haber ganado los concursos, por racismo y machismo. Mi trabajo resultaba extraño hace veinticinco años, cuando no se hablaba de deconstructivismo. Mis diseños parecían ser irreales, irrealizables. Que yo fuera mujer y extranjera los enrarecía aún más. Todo era un problema, y muchas veces todavía lo es”.

A pesar de estas dificultades ella nunca dejó de diseñar, “La ambición fue lo que me salvó”, afirmó. “No hay nada que pueda con la determinación de querer lograr algo. Y yo sabía lo que quería. Sólo me faltaba conseguirlo. Más difícil que construir un edificio es tener buenas ideas. Y yo las tenía. Me he pasado media vida luchando por levantarlas, batallando por borrar los límites de la arquitectura”. 

Estación de Bomberos

Siendo fiel a su misión de vida, Zaha logró ser construida por un empresario alemán dueño de la productora de sillas Vitra, el cual le encargó la estación de bomberos de su fábrica en Weil am Rhein; ese proyecto dio vida a su profesión y terminó por consolidarla. Debido a su gran éxito; quiso dedicar su mayor tiempo a la docencia y al desarrollo de sus propios proyectos.

Gran ejemplo de intelectualidad y perseverancia.

"Una ciudad que cambia con nosotros nos hará más libres y más responsables." Zaha Hadid

UNA GRAN ENTIDAD

Gestar un ideal, una meta, una empresa o una persona requiere de una decisión unánime e inteligente de los que han aprendido del error para poder ser exitosos. Teniendo el plan de acción, se comienza a emprender, uniendo los elementos necesarios para empezar; buenas ideas, dinero, aportes externos y energía.

Hay un proceso largo donde sólo se consume; pero luego, se abre la puerta al público y se obtienen grandes resultados. Para un buen funcionamiento del sistema, debe haber un ente que esté dispuesto a asumir el papel de burócrata y enfrentar todas las decisiones que involucren la estabilidad del régimen. El cerebro recibe, procesa y responde a todos los estímulos externos que afectan el desarrollo del cuerpo; puede ser pequeño y unitario, pero es un órgano vital. Encaja perfectamente dentro de las características del ente controlador que requiere el cuerpo humano.

Entonces así se conforma el sistema nervioso como esa pequeña empresa de la cual depende el resto; y viceversa. Dentro de este gran conjunto que forman una gran entidad individual; hay subempresas que a su vez se conforman de órganos que permiten que todo funcione correctamente. Más que cualquier automóvil, la sangre es el sistema de transporte más eficiente de la entidad; hace que lo que no sirva sea expulsado y que lo importante vaya donde debe ir; no se necesita ninguna estructura metálica donde hay un sistema óseo dispuesto a proteger y mantener firme cualquier tipo de sistema; y no hay fachada más bella y funcional que el órgano más grande del cuerpo humano, la piel.

A medida que el sistema se exige, se hace más grande y poderoso; cuando hay errores se vuelve a comenzar y cuando hay unión hay fuerza; es decir cuando cada subempresa está funcionando adecuadamente, la gran entidad ofrece óptimos resultados. Se debe escoger la materia prima de mayor calidad para que el funcionamiento sea el mejor posible, sin dejar de lado su la revisión y posibles reparaciones.

Así se forma esta entidad individual; con buenas decisiones, recursos, seguimiento, seleccionando y manteniendo las mínimas unidades estructurales, pues ellas serán en gran parte el cimiento de este proceso. Futuramente esta entidad se convertirá en esa pequeña unidad que conformará otra aún mayor; la idea no es ocupar un volumen menos de aire, sino aprovechar ese aire para producir vida, conocimiento y evolucionar.